Spotlight, En primera plana

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Y así termino de ver la lista de películas nominadas al Oscar para mejor película para este año 2016. Si la Academia sigue la tradición de darle el premio a la última película que yo vea, entonces Spotlight tiene el gane asegurado. Sin embargo, desde que se dio a conocer a los nominados a principio de este año, y con aun la mitad de las películas por ver, Spotlight perfilaba en mi papeleta como la ganadora. La película dirigida por Thomas McCarthy carece de nominaciones por actuaciones individuales, pero ganó el SAG Award al mejor elenco en una película. Esto es comprensible ya que en parte, la película trata sobre el trabajo en equipo, aunque este no es precisamente el tema central de la película.

Me gustaría pensar que no es necesario hacer sonar la alerta de spoiler, ya que yo mismo poseo cierto conocimiento de los hechos, y considerando que la olla de podredumbre se destapó cuando apenas tenía 10 años, siento que revelar “major plot points” sería casi como develar que al final de Titanic el barco se hunde. Spotlight sin embargo nos muestra la historia del descubrimiento de un círculo de pederastia y encubrimiento dentro de la Arquidiócesis de Boston en EStados Unidos, desde antes que el escándalo llegase a los titulares del Boston Globe. Dentro del establecimiento conocemos al equipo de Spotlight, la sección investigativa del diario, y como son orientados hacia la historia más importante de sus carreras gracias a un cambio editorial que posicionó como jefe a Marty Baron, protagonizado por Liev Schreiber. Este introvertido personaje está lleno de misterio y aunque aparece poco en las dos horas de duración, juega un papel esencial para hacer la bola rodar… cuesta abajo.

Como mencioné anteriormente, es difícil poder clasificar entre papeles protagónicos y de reparto, pues el trabajo periodístico (y escénico) se divide entre el equipo interpretado por Rachel McAdams, Mark Ruffalo, Brian D’arcy James y liderado por Michael Keaton. El guión finamente involucra al espectador, haciéndolo parte del proceso investigativo, y hace ver al periodismo de una forma tan llamativa que no se había visto en la gran pantalla desde All the President’s Men de 1976.

hijohs de puta

Pendejohs

Repensando uno de mis argumentos anteriores; quizá sí deba preocuparme el que no muchas personas conozcan de este escándalo, más en un país como Honduras, donde una gran proporción de la población sigue siendo Católica, y donde la iglesia y el Estado únicamente parecen separados en el capítulo de historia que habla sobre los logros de Francisco Morazán. Directamente no me detengo en acusar que acá existe cierta injerencia de la iglesia en los medios y el Estado que opacan una noticia como la del Boston Globe, y que han mantenido a Spotlight fuera de las salas de cine nacional (a lo mejor han notado una organización estatal de clasificación de películas, que recientemente evitó la salida de Poseid@s, una película de terror de producción hondureña, argumentando que algunas imágenes herían la sensibilidad católica). Sin embargo, espero estar equivocado, y que a lo mejor las distribuidoras de películas les hayan soplado que ésta sería la ganadora del Oscar y que la próxima semana sería la fecha más rentable para proyectarla en las salas de cine.

Por otro lado, con cuidado de no convertirse en sensacionalista, Spotlight va develando el modus operandi de estos criminales con sotana y el sistema corrupto que los encumbre y protege, mientras nos hace preguntarnos si estas situaciones en las que toda una comunidad sabe, pero no dice nada, sea una vivencia diaria en nuestro país. Desafortunadamente, el llamado cuarto poder también sufre injerencia de los grupos de poder, a tal punto que resulta inimaginable el pensar en periodistas serios y comprometidos como el equipo de Spotlight, capaces de luchas por una causa justa, en vez de buscar chantajear a los culpables.

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Los protagonistas juntos a sus contrapartes en el mundo real.

Son acusaciones fuertes, pero una película que nos hace detenernos a pensar en estos asuntos, es una película importante. Realmente me gustaría pensar y saber que en Honduras no hay niños siendo abusados por curas, pero luego me detengo a pensar que quizá no se casualidad que pocas personas en Honduras estén familiarizadas con este suceso que repercutió a nivel mundial (círculos similares fueron descubiertos en docenas de localidades en Estados Unidos y otros países). Mientras Spotlight siga sin estrenarse en el cine nacional (Canal 5, acá tienen su “regalo del día del periodista” para el 2019), mi teoría de conspiración de que la iglesia no quiere que se vea esta película seguirá consolidándose.

Debo concluir, con el pensamiento de que un verdadero católico no tiene porque sentirse ofendido, enfrentado o apenado de los hechos retratados en Spotlight; un verdadero católico (o de cualquier otra religión) debería de exigir se esclarezcan este tipo de actividades y se castigue a los culpables en este mundo, para evitar que estos bochornosos eventos se sigan replicando.

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