El año en podcasts

iTunes es un buen software de reproducción musical, especialmente si se utilizar para transferir y organizar la música dentro de un iPhone o iPod. Sin embargo, este programa carga bastante la computadora y tomando en cuenta que la mayor parte de mi biblioteca se encuentra en un disco duro externo defectuoso, y que pasé 5 meses de este año viviendo fuera de casa, únicamente pude cambiar la música de mi iPod Touch unas 4 veces en todo el año, y las últimas dos opté por llenarlo con música elegida al azar. Los 5 meses que estuve en Utila, la música nueva pasaba de mi agonizante laptop a un Sony Walkman, mucho menos vistoso, pero altamente efectivo y con una batería de larga duración. Fue así como mi iPod poco a poco se ha ido convirtiendo en meramente un reproductor de podcasts.

Suscrito de hace varios años a algunos de estos, los he dejado acumular a tal punto que en algunos sigo escuchando podcasts de 2015. De cualquier forma, ya que los podcasts han pasado a ser parte de mi entretenimiento y enlace a la cultura pop, les dedicaré esta entrada. (Todos los podcasts están disponibles gratuitamente a través de la tienda de iTunes):

Rotten Tomatoes Podcast (3.5/5)

rtpodcast

Luego de que The Dissolve muriese el año pasado, quedé sin página de cabecera para películas y sin un podcast que me mantuviera al día sobre el mundo cinemático. Así que me tocó hacer la transición lógica, una movida a tiempo completo hacia Rotten Tomatoes. El podcast dirigido por Matt Atchity y Grae Drake era divertido y me daba ideas sobre que esperar de los nuevos lanzamientos. Sus capítulos de reseñas de series puede que me hubiesen agradado, de no ser porque me los tuve que saltar debido a que iba atrasado tanto con Better Call Saul como con Game of Thrones. Desafortunadamente el podcast fue descontinuado desde cerca del verano.

We Paid to See This (3/5)

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Pretendiendo llenar el vacío de cine en mis podcasts, llegué a este otro programa con formato parecido (aunque sin el acceso a las estrellas de RT), en el que dos anfitriones daban su punto de vista sobre los nuevos lanzamientos de cada semana. Uno de los fuertes aspectos negativos es que los narradores gustan de divagar los primero 10 o hasta 15 minutos del podcast, lo cual puede ser levemente gracioso y altamente molesto. Uno de ellos disfrutar de ponerse a cantar, pero a decir verdad lo hace bastante bien. Estoy seguro que deben de existir podcasts similares y mejores, pero por ahora ellos llenan mi vacío.

NPR All Songs Considered (5/5)

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El viejo clásico. El programa en el que se basó la idea y estructura de A la izquierda del dial, mi programa radial de más de dos años de duración. Es una pena que vaya atrasado 68 episodios, pero en parte se debe a que este año, adicionalmente a su programa semanal, All Songs Considered publican un +1, en el que tocan un solo tema en fragmentos de 15 minutos. Altamente recomendado si gustan de descubrir nueva música.

NPR Alt. Latino (4/5)

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Con 68 episodios de retraso, parecería que mi relación con Alt. Latino es la misma que con All Songs Considered. Sin embargo, es mucho peor, pues al limitarse a un programa semanal, 68 capítulos atrasados en este caso significa que no he escuchado ningún podcast de este 2016.

Music Is My Life

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Mi adición más reciente, apenas tiene 4 capítulos lanzados. Proviene de la Universidad de Berkeley y sus dos primero capítulos presentaron entrevistas con miembros de Wilco y Arcade Fire. Solo he esuchado el primer capítulo, así que me abstendré de calificarlo por el momento.

Nature Podcast (5/5)

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A veces se vuelve difícil de escuchar y te exige toda tu atención (solo manejar funciona bien), pero realmente es una buena, condensada y hasta divertida forma de pasar al tanto del mundo de la ciencia. Los anfitriones son jóvenes y carismáticos y logran mezclar noticias de todos los distintos campos del conocimientos: astronomía, física, química y biología. Muy recomendado, a pesar de que llevo 41 capítulos de atraso, ignorando los especiales mensuales sobre ciencia ficción de los fans.

Scientific American 60 Seconds Science (5/5)

60second

En formato de tan solo tres minutos cada día de semana, Scientific American nos brinda de forma amena, noticias sobre los más nuevos, diversos e interesantes descubrimientos de la ciencia. Además nos guía sobre donde podemos encontrar los artículos presentados.

Scientific American Science Talks (2/5)

sciencetalk

Un formato más amplio a los “60 segundos” de su otro podcast. Este show de conversatorio nos presenta a más detalle ciertos temas de interés científico, más que todo entrevistas promocionales con los autores de nuevos libros de divulgación científica. Los episodios no parecen tener un patrón de emisión y el anfitrión no es realmente carismático. A decir verdad me molesta verle su carota en el logo del podcast, cosa que no he visto en ningún otro podcast. Es más, con los anteriormente mencionados programas, creo que me deslígare de este redundante programa.

Stuff You Should Know (4/5)

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Este es un simpático podcast en el que dos amigos se toman alrededor de 50 minutos cada semana para discutir a fondo distintos aspectos científicos y de la cultura popular. La intención es hacer un reseña que introduzca el tema en cuestión. Los tipos investigan antes de cada programa y mantienen un humor y una diversidad de temas en su ya inmenso catalogo que se sigue actualizando semanalmente. Actualmente tengo 115 capítulos seleccionados de los últimos dos años pendientes de escuchar.

Brain Stuff Audio (4.5/5)

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Una de mis más recientes adiciones. Brain Stuff podría sonar redundante a la par de 60 Seconds Science, pero la aproximación es distinta. La duración de los capítulos es levemente mayor (alrededor de 6 minutos) y los temas que tocan son más bien explicaciones a cosas que nos podremos haber preguntado en momentos de ocio como “¿Cómo funcionan los ratings televisivos?” o “¿por qué los perros rotan la cabeza cuando se les habla?”.

Geek History Lesson (3/5)

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Este es un caso que me abstendré de recomendar, a pesar de que habiendo entrado cerca del capítulo 40, terminé por escuchar el podcast desde el principio. Lo cierto es que los anfitriones son un tanto molestos. Por un lado, me ha sorprendido que tan calcado de Wikipedia está cada capítulo. El hombre, Jason, parece conocer sobre el tema, pero en sus peores momentos irrumpe en tontas imitaciones o se pone a cantar terriblemente creyéndose que así enriquece el podcast. Los mismos subscritores se han quejado y eventualmente deja de hacerlo. Su co-anfitriona, Ashley, es realmente tarada, y se queda corta frente a Jason, quien en cada capítulo la corrige descortésmente. Los sigo en Twitter y me parece que este año se casaron, lo cual explica porque Ashley nunca fue reemplazada. Hay ciertos capítulos en los que participa un anfitrión de visita, y en estos el podcast mejora notoriamente. ¿Por qué escucho esto entonces? Bueno, me gusta el formato del programa y me ahorra tener que estar leyendo en Wikipedia sobre superhéroes…

Alfred Pennyworth Presenta (5/5)

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Durante dos años, Gustavo Casalz y Luciano Banchero se dedicaron a analizar desde su perspectiva como psicólogos y amantes del comic, el universo de Batman, sus aliados y villanos, sus historias más importantes y sus apariciones en otros medios. Al final de la segunda temporada, hicieron una especie de despedida en la que explicaban no contar con material suficiente para mantener la calidad en una tercera temporada. Sorpresivamente, este año han regresado en cuatro ocasiones, para dar su punto de vistas sobre las películas del murciélago lanzadas este año: The Killing Joke, Batman V. Superman, Suicide Squad y Return of the Caped Crusader. Siendo ambos anfitriones bastante críticos, inclusive de la trilogía de Nolan, no es de sorprenderse que coincidan con la mayoría de los críticos en que estas producciones fueron de muy baja calidad. 5 estrellas para motivarlos a escuchar las primeras dos temporadas (a pesar de ese molesto intro musical…).

A la aventura (5/5)

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Uno de mis gratos descubrimientos de este año. En este podcast, un joven lector mexicano toma y un libro por capítulo (con algunos capítulos temáticos) y nos cuenta un poco sobre este; intrigandonos hacia su lectura, pero sin revelar las partes sorpresivas de la trama. Además, comparte con nosotros lo positivo y negativo de cada libro, y que tipo de lectores podrían estar más interesados en su lectura. La variedad de los libros escogidos es un fuerte del programa, ya que estos van desde clásicos hasta las populares novelas juveniles. Además el anfitrión posee una voz clara y agradable al oído. Sus primeros capítulos tienen una calidad de audio notablemente inferior, pero esta va mejorando y la el buen contenido se mantiene.

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Sleater-Kinney – No Cities to Love (2015)

Es difícil actuar emocionado con respecto al regreso de Sleater-Kinney, cuando el trío de mujeres del norte de Estados Unidos anunciara a finales del año pasado su regreso tras 10 años de silencio. La banda no había sido en mi galaxia musical más que una recomendación permanente, con una marca de interés para meterme más de lleno en su discografía en un futuro. Tomó que se levantaran de entre los muertos para que finalmente les prestara la atención debida.

Su discografía es amplia, abarcando diez años desde el debut Sleater-Kinney en 1995, hasta el que es considerado su mejor trabajo, Sleater-Kinney de 2005. Su carrera se monta en la musical ola feminista de principios de los 90s llamada Riot Grrrl, la cual exigía atención hacia los problemas de las mujeres y cuyos grupos estaban compuestos enteramente por féminas. Las influencias del género aun son percibidas en agrupaciones actuales, sin embargo, la mayoría ignora la existencia de bandas comoL7, Bikini Kill o Babes in Toyland. Esto es comprensible, dado que lo musical solía quedarse corto al lado de la carga política, con producciones crudas y ruidosas muy poco accesibles. Los artistas que finalmente sobresalieron más de dicha escena fueron aquellos (o debería de decir “aquellas”) que no se quedaron encasillados en las limitantes tanto líricas como estilísticas del género. Hole es un buen ejemplo, pero si hay que resaltar alguna, esa es Sleater-Kinney.

No puedo hablar con propiedad de sus primeros diez años de trayectoria. Habré escuchado The Woods o discos como Sleater-Kinney un par de veces, y podría resaltar una que otra canción, pero es hasta No Cities to Love que realmente me he propuesto entrarle a la banda. Y pues lo primero que debo decir es que esta es probablemente la mejor puerta de entrada a la banda, dado que a lo largo de sus diez canciones se puede encontrar la actitud confrontativa, acompañada de excelentes ganchos instrumentales que le dan personalidad a cada canción a tal punto que es difícil resaltar una en particular sobre las demás. Si bien es cierto que el sonido puede parecer un tanto similar, esto sencillamente se debe a la cohesión que un álbum debe tener; tal vez no tan perceptible, pero sí existente.

Sleater-Kinney – Jumpers (2005)

En cuanto a las letras, vale resaltar la canción que da título al álbum, y que propone que las ciudades (y muchas cosas en general) son simplemente la suma de sus partes, y que es por eso que las apreciamos. “Me parece que lo único que trae la fama es mediocridad”, canta la banda en Hey Darling, justo antes de la canción que ve el final a los diez años de silencio de estas chicas, que ya pasando de los cuarentas seguramente tienen nuevas preocupaciones que hace 20 años, pero la fama nunca ha parecido ser una de ellas. Puede que la carrera de la bnada no les haya dado mayor fama ni dinero, pero sí una sólida fanaticada que con que este disco, sin duda crecerá (cuentenme a mí entre los nuevos adeptos).

Sleater-Kinney – A New Wave (2015)

No Cities to Love al final no está rompiendo nuevos territorios, sin embargo, echa de ver que a pesar de diez años de silencio como banda (Carrie Brownstein forma parte del equipo de la comedia Portlandia, mientras Janet Weiss tocó con Stephen Malkmus y formó su propia banda Wild Flag), la banda sigue haciendo bien lo que siempre ha hecho. El disco al final representa la vuelta al firmamento de una muy buena banda de rock, al igual que representa la oportunidad para muchos, incluyendo este escritor, de descubrir lo logrado por estas chicas a finales de los 90s y principios de la década del 2000 en un género musical (rock alternativo y rock en general), que ha sido ampliamente monopolizado por hombres.

Sleater-Kinney - No Cities to Love

Rating: 4/5

Diego Ardón: el álbum y la película

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Anoche soñé que encontraba una flauta transversa abandonada, entre cajas en la bodega de la casa. Una flauta probablemente heredada de la hija de una amiga de mi papá que probablemente la tenga abandonada en la vida real. En el sueño, tomaba la flauta y con toda la naturalidad del mundo daba vida a sonidos melodiosos. Posiblemente el sueño en realidad había sido provocado por haber visto la semana anterior un DVD de Jethro Tull en el Festival de Jazz de Montreux del año 2003, y no como señal de alguna habilidad escondida dentro de mí.

Aún así, mientras miraba un documental sobre la historia del Jazz, como forma de educarme frente a un futuro programa de A la izquierda del dial (mi programa radial), observé que mi papá, en una búsqueda por un escurridizo cargador, como suelen ser esos aparatos, había dejado a la vista el estuche del viejo saxofón Yamaha de mi hermano hace ya unos 15 años y abandonado hace unos 12. Aún incrédulo en la clarividencia de los sueños (a pesar que la noche anterior al bombardeo en la UNAH de la semana pasada, yo ya lo había soñado), tomé el instrumento y tras varios minutos de soplar sin éxito y dos que tres videos de Youtube, logré hacer que la cañuela vibrara apropiadamente, a pesar que en la media hora de práctica, únicamente un trío de clavijas lograron variar el sonido producido.

Hacer sonar el saxofón tras tres años de silencio fue satisfactorio, pero más despertó una idea en mi cabeza. Mi padre, quien siempre nos apoyo en lo musical, a pesar de carecer de cualquier talento nato o disciplina necesarias para dominar algún instrumento en particular, logró equipar la casa con micrófonos, amplificadores, teclados, guitarras acústicas y eléctricas, un bajo tocado por Delirium, una batería desaparecida y el anteriormente mencionado saxofón, por no agregar las flautas dulces, armónicas y hasta una pequeña consola de sonido.

Muy fácilmente podría aventurarme a formar una banda con ese equipo, pero nunca logré hacerlo. La falta de talento, disciplina y/o dedicación fueron factores clave, y ya a mis 23 años, montado en el tren de la vida, veo la proeza aun más difícil que cuando mi mayor preocupación era garrotearme los iones poliatómicos para el examen de química en décimo grado. Luego recordé la vez que participé en el programa ¿Quién quiere ser millonario?, y a pesar de no llegar a la silla caliente, se me vino la idea que de haber ganado, bien me podría haber dado el lujo de dedicarme un año entero a componer y grabar un álbum.

“O de haber ganado… hubiese invertido ese dinero y ese año en realizar una película independiente. Algo dirigido y escrito por mí, un cuidado trabajo que sobresaliera entre la precariedad de lo que se hace llamar ‘cine hondureño’ en estos días” pensaba, meintras miraba Life Itself, el documental que cuenta la trayectoria del célebre crítico de cine norteamericano Roger Ebert, así como sus últimos años de vida, luchando contra un cáncer que en 2006, 7 años antes de su muerte, le costó la mandíbula y con ello el habla. Ebert me recordó que desde más joven (ya serán diez años en el 2017), encontré consuelo en reseñar tanto películas como música. Repasando lo escrito en aquel entonces, encuentro muchas de las reseñas insatisfactorias; malas a decir verdad, pero por otro lado, tras unos 3 años de haber abandonado el hábito, siento admiración por la evolución que iba tomando y el ritmo que logré adquirir en cierto momento; ritmo que sinceramente desearía recuperar. Y pues esa fue la idea con comenzar estos blogs (Written in Marvel es un blog dedicado exclusivamente a los comics), buscando recuperar el ritmo que alguna vez alcancé en mi antiguo blog diegoardonsblog.blogspot.com y en la comunidad de Rateyourmusic, donde llegué a tener 7 reseñas resaltadas en la portada de la página.

Por el ritmo en que posteó nuevas entries hoy en día, habrán notado que “recuperar el ritmo” ha probado ser difícil, y la única razón por la que me encuentro escribiendo el día de hoy, es debido al feriado de semana santa, cuyas obligaciones pos-feriado me permiten quemar 2 horas en un ensayo sin sentir que estoy sacrificando tiempo de estudio o tareas. Así que espero que durante esta semana, la mayor actividad en mis cuadernos y blogs permita despertar el músculo atrofiado que no recuerdo bien porque dejé de ejercitar. En cuanto al álbum o la película, no la esperen de pie, pues ya las considero aspiraciones poco probables en esta vida, aunque si bien consigo regresar a otro programa de concursos, tal vez logré hacer valer la acumulación de trivias en mi cabeza para ganarme el año sabático que me permita realizar alguna de estas opciones.